RTPA ,
23-10-2011 19:51 h
Las consecuencias del calor atípico y la sequía que han caracterizado las últimas semanas, no se han hecho esperar en el campo asturiano.
Se han adelantado las cosechas de las manzanas de sidra o les fabes, pero también ha tenido su lado negativo. Ha provocado que un insecto dañe buena parte de los tomates de invernadero.
A estas alturas de octubre, la manzana asturiana que se destina para hacer sidra ya ha caído del árbol. La manzana temprana ya se ha recogido de las pomaradas y la tardía, que en circunstancias normales no estaría lista hasta noviembre, se ha adelantado 20 días.
Es una de las consecuencias de este veranillo inesperado que comenzó en septiembre y aún colea.
Juan Carlos García Rubio, técnico del Servicio de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA), señala que "las variedades tardías ya se están empezando a recoger". En cuanto a la manzana, asegura que "está sanitariamente bien".
También se han adelantado los kiwis, los arándanos, y les fabes asturianas, particularmente, las que se plantaron pronto, entre abril y mayo, que ya se han recogido. Tienen una buena calidad sanitaria y culinaria, tal y como anuncia Guillermo García González de Lena, técnico del SERIDA, que lo explica a que "hay menos problemas de humedad"
Este verano inesperado también ha tenido efectos negativos. Se llama tuta absoluta, un insecto que nunca antes había aparecido en Asturias. Ha dañado la mitad de la cosecha de tomates de los invernaderos, sobre todo en Gozón y Carreño y obligará a tomar más precauciones los próximos años para que no reaparezca.