RTPA ,
15-06-2011 14:47 h
El 15 de junio de 2010, las lluvias provocaron un aumento del cauce del río Sella, se inundaron varias zonas ribereñas, preparando el terreno para la gran inundación de Arriondas, que tendría lugar al día siguiente.
Después de casi una semana sin dejar de llover, el día quince, parecía un día de tregua, pero las previsiones del tiempo hacían temer lo peor... y lo fueron. A primera hora de la tarde la lluvia cayó con tal fuerza en Piloña, que provocó desprendimientos de tierra.
El crecimiento del río Sella incomunicó la estación de tren, anegó el camping y la zona quedó cubierta por un manto de lodo y agua.
Desde el aire también pudimos ver hace un año cómo el agua le ganó la batalla a la ría de Villaviciosa.
Hoy, después de mucho trabajo, el aspecto es bien diferente.