RTPA ,
26-01-2012 19:37 h
El candidato socialista a la Presidencia de Francia, François Hollande, ha afirmado este jueves que, si gana las elecciones de la próxima primavera, subirá los impuestos a los bancos, las grandes empresas y los ricos para intentar acabar con el déficit público y destinar más dinero a la educación y la creación de empleo.
El que, según las encuestas, va a suceder a Nicolas Sarkozy en el Elíseo y a convertirse en el primer presidente socialista de Francia desde hace 17 años, ha prometido usar 20.000 millones de euros para contratar a otros 60.000 policías y docentes, promover la creación de pequeñas empresas y generar 150.000 puestos de trabajo con ayudas públicas.
Hollande se ha comprometido a apoyarse sobre los más ricos, las grandes empresas y el sector bancario para reunir la mayor parte de otros 29.000 millones de euros necesarios para que a finales de 2017 --un año más tarde que lo prometido por Sarkozy-- no haya déficit público.
"A la inmensa mayoría de los franceses no se le pedirá más sacrificios", ha asegurado el candidato al detallar su programa electoral en París. "Si hay que hacer sacrificios, y habrá que hacerlos, los harán los más ricos", ha añadido el candidato, que ha precisado que 17.000 de los 29.000 millones de euros procederán de los impuestos a las empresas, mientras que el resto lo pondrán los hogares, principalmente los de mayores ingresos.
El impuesto de sociedades, de un tipo impositivo medio del 33 por ciento, aumentará hasta el 35 por ciento para las compañías de mayor tamaño, según ha adelantado. Para otras menores será del 30 por ciento, y para las más pequeñas, del 15 por ciento.