RTPA , 31-01-2012 21:14 h
El juez Baltasar Garzón ha asegurado ante el Tribunal Supremo que su decisión de declararse competente para investigar los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y el Franquismo no fue "una cuestión de ideología". "Hice lo que tenía que hacer. Los jueces no estamos para ideologías, cada uno tendrá la suya. Aquí no hubo ideologías", ha afirmado.
En su declaración ante el tribunal que le juzga por un delito de prevaricación, el magistrado ha mantenido que aceptó investigar estos hechos en aplicación de la doctrina que el Tribunal Supremo aplicó al 'caso Scilingo' y a partir del mismo criterio que le permitió dictar la detención del dictador chileno Augusto Pinochet.
"No hice una cosa diferente a lo que he hecho en todos y cada uno de los procedimientos en los que correspondía esta decisión procesal. Hice exactamente igual, ni más ni menos", ha mantenido el juez a preguntas de su abogado, Gonzalo Martínez-Fresneda.
Garzón ha mantenido su convicción de que los crímenes cometidos en España entre 1936 y 1951 constituyen un delito permanete de desapariciones forzadas en un contexto de crímenes contra la humanidad y conexo al delito contra Altos Organisos de la Nación, lo que justificaba la competencia de la Audiencia Nacional.
Así, ha ha recalcado que en ningún momento sorteó la Ley de Amnistía, como estableció la mayoría de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, porque los "efectos" de este tipo de delitos permanecen en el tiempo". "Los crímenes de la naturaleza que se denunciaron no pueden tener carácter político de ningún tipo, son crímenes contra la humanidad", ha defendido.
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